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Los isleños, por nacimiento o adopción, estamos sufriendo la 4ta. gran creciente e inundación de los últimos 34 años. Quienes hoy apenas superan los 30 años de vida ya fueron testigos y protagonistas involuntarios del “enojo” de las aguas de los ríos Paraná y Uruguay que moldearon la personalidad y las perspectivas de vida de muchos personas que han tenido que adecuar sus proyectos a las contingencias que proponen las crecientes extraordinarias e inundaciones consiguiente.
Las crecientes de los años 1982/3, la de 1992 como la de 1998 y ésta de 2016, modificaron profundamente las formas de vida de los isleños, la relación con la tierra y con el agua, y como consecuencia los criterios de producción y trabajo en la región. Quedará para mas adelante investigar cuales son las nuevas formas de relación económica y social que se generan en las islas, quienes son los actores y cuales las consecuencias sobre el pequeño y mediano productor y poblador, verdadero “tejedor” de la trama social.
Para orientar al lector: no se han visto imágenes del “mar de agua” en que se han convertido las islas en los medios de información de mayor impacto; a lo sumo algunas tomas televisivas de la costa del Partido de Tigre en ocasión de los “repuntes” importantes del Rio de la Plata por viento en el mes de Abril. Y no mucho mas… ¿Por qué?
La creciente e inundación de la cuenca del Paraná-Uruguay se empieza a reconocer en las cercanías del Paraná de las Palmas y a medida que se sobrevuela o se navega hacia el Rio de la Plata, hacia el Norte o hacia la costa de la R.O. del Uruguay. Entonces se podrán ver situaciones como las que el gran público ha visto de las inundaciones en Corrientes, Entre Rios y el Norte de Santa Fé.
El agua del Paraná, como colector de sus afluentes, hoy ocupa las casi 300.000 hectáreas de islas que forman el Delta Bonaerense, generando un espacio donde la actividad productiva y social de los habitantes se caracteriza por la imprevisibilidad de la naturaleza y la incertidumbre del porvenir.
En relación a la actividad ganadera, eje económico de las islas de San Nicolás, Ramallo, San Pedro, Baradero y Zárate, ha trasladado casi íntegramente el stock bovino y ovino a distintos campos, potreros y baldíos- según las posibilidades económicas de cada productor- con las consiguientes pérdidas. Las más de 160 familias de presencia permanente en las islas , también han tenido que trasladarse al continente atento a que las Escuelas Isleñas están cerradas.
Cuadro desolador pero no menos incorporado a la “cultura” productiva y social de esa zona isleña.
Tenemos entendido que el retiro de animales y personas se pudo realizar a tiempo y con no demasiadas pérdidas materiales debido a las consultas que los productores empiezan a realizar rutinariamente a los Pronósticos Hidrológicos que realiza el I.N.A (Instituto Nacional del Agua) que brinda información de suma utilidad para quienes amamos el rio y las islas.(Para consultas www.ina.gob.ar/ información cuenca del Paraná/ escenarios posibles).
La evolución creciente de las alturas del Rio Paraná en la cuenca media y el Delta se inicia entre los meses de Enero y Febrero de este año y para el Delta de San Fernando y Campana, -con una fuerte actividad forestal, ganadera y mimbrera- se prevé un descenso progresivo por debajo del nivel de alerta recién para finales del mes de Julio, esto sin poder predecir lluvias muy copiosas concentradas y/o crecientes por acción de las sudestadas en el Rio de la Plata.
Esta perspectiva no es precisamente alentadora porque no permitiría llegar con los tiempos adecuados para realizar las implantaciones en los campos tan castigados, lo cual significa un corte en la cadena de desarrollo del recurso forestal.
En las islas de San Fernando ubicadas al Sur como al Norte del Canal de la Serna las quintas o campos con diques de envergadura, se registraron roturas y muchos sobrepasos de la altura y en diques más bajos (atajarrepuntes) el sobrepaso del agua ha sido total. El mantenimiento de alturas significativas del rio sumado a las lluvias de abril han convertido a muchas quintas en verdaderas “palanganas”. Las pérdidas en destrucción o deterioro de diques y caminos, el daño a las plantaciones nuevas, la imposibilidad de cortar y sacar madera, como la pérdida de viveros y la muy escasa expectativa de plantación, configuran un año a pérdida para la cadena productiva y social forestal.
Este cuadro se agudiza en el sector MIMBRERO, en el que las pérdidas se estiman alrededor de un 80% de las plantaciones, agravándose el cuadro con la muy probable pérdida del material vegetal implantado que, se observa, se está secando. El sector viene acumulando resultados negativos de cosechas en los últimos 3 años y la seca del material implantado es la pérdida de inversión más relevante por los costos de reposición que implica.
La ganadería también ha sufrido un muy fuerte impacto ante la necesidad de trasladar hacienda con costos de transporte leoninos y hacia campos en los que no abunda el buen pasto por la estacionalidad.
El sector apícola también registra daños de importancia que en varios casos llega al 50% de las colmenas, como también se han visto muy comprometidas las huertas y granjas familiares.
El deterioro de las principales actividades que generan empleo en las islas y la merma de los servicios de mantenimiento de las casa de fin de semana, han impactado muy seriamente en la economía de los trabajadores isleños y sus familias, situación agudizada por la falta de dictado de clases durante varios días en algunas escuelas.
Las autoridades municipales de San Fernando decretaron en el mes de Enero la “emergencia hídrica” con un Decreto que no afectaba recursos ni gestiones ejecutivas, por lo que Andreotti montó una escena para pedirle plata a la Provincia sin comprometer ni un peso municipal. Ante el pico de la altura del agua informó que asistió a varias familias, envió una máquina chica al Pueblo Nueva Esperanza y……????
Los Municipios de San Pedro, Baradero y Zárate ya lograron que el Gobierno Provincial decrete la “Emergencia Agropecuaria” con los beneficios para los productores y pobladores que la Ley prevee en sus territorios, Campana está realizando el trámite y San Fernando? bien, gracias.
La organización de productores más antigua del Delta, la Cooperativa de Consumo, Forestal y Servicios Públicos del Delta, ha iniciado un expediente en la Municipalidad de San Fernando por el que le solicitan al Intendente Municipal que gestione ante la autoridad provincial la “Declaración de Emergencia y Desastre Agropecuario” para los productores y pobladores de San Fernando de acuerdo a las prescripciones de la Ley 10.390 a fin de que los isleños accedan a los beneficios previstos en la misma. Esperemos que el trámite sea encarado con rapidez.
La presencia del Ministro de Agroindustria en el Delta de Campana a mitad del mes de Abril y su afirmación acerca del “carácter estratégico de la producción en el Delta para la Gobernadora Vidal” no conmovió a los funcionarios provinciales: brillaron por su ausencia. Algunos funcionarios de CAMBIEMOS nos dijeron que “no tienen recursos”. Pensamos que con o sin recursos en los momentos críticos hay que estar muy cerca de los que sufren y por lo menos darles una palabra de solidaridad y aliento.
Los isleños valoran tanto las realizaciones como la cercanía y solidaridad.
¿Cómo seguirá la película?
Será cuestión de que la carga se acomode y ver qué es lo que queda y en qué estado, pero habrá cambios en la realidad isleña que trataremos de relevar y comprender, siempre apostando a que los más jóvenes, que tienen un amor entrañable por sus islas, puedan realizar su vida a la sombra de sauces y álamos, con trabajo digno, con botas, pero sin agua en los campos.
Fuentes: propia y EEAINTA-Delta
RAMON ALBERTO ESTEBAN
Isleño por adopción
Fotos: Facebook Gustavo Aguilera