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El hecho que trascendió hoy se registró el último viernes alrededor de las 21.30, cuando la dueña de casa, de 57 años, se encontraba sola en la vivienda, situada en Córdoba al 1500, entre Castro Barros y Pringles, de la mencionada localidad del partido de San Isidro.
Según dijeron los voceros consultados, mientras la mujer se encontraba en su habitación y sin que advirtiera nada, dos delincuentes violentaron una reja de la parte trasera de la casa con un cricket y entraron con intenciones de robo.
Los asaltantes llegaron hasta la mujer, la amenazaron con dispararle, la maniataron e incluso le vendaron los ojos para que no pudiera reconocerlos.
Momentos más tarde, el esposo y el hijo de la señora, de 60 y 26 años, estacionaban su auto en el frente de la casa.
De acuerdo con el relato de las fuentes, el ingeniero notó inmediatamente desde el exterior que las luces que la familia tiene encendidas de forma habitual estaban apagadas, sospechó que ocurría "algo raro" y, antes de entrar, le dijo a su hijo que se quedara en la vereda y llamara a la policía si no regresaba enseguida.
Efectivamente, tan pronto como cruzó el umbral de la puerta, uno de los ladrones encañonó al ingeniero, lo redujo sin que este opusiera resistencia, le ató las manos y lo obligó a acostarse boca abajo en el suelo del dormitorio, junto con su mujer.
Mientras los ladrones recorrían los diferentes ambientes y acumulaban diversos elementos de valor, el hijo de la pareja entendió que algo pasaba y finalmente llamó al servicio de alerta 911, por lo que momentos después se presentaron en el lugar varios patrulleros dependientes de la Coordinación Departamental San Isidro.
Los policías entraron al lugar con la llave del joven, llegaron hasta la habitación de los dueños de casa y le ordenaron a los dos ladrones que depusieran su actitud.
Al verse superados en número y sin alternativas para escapar, finalmente ambos delincuentes entregaron su arma, un revólver calibre .22 largo con seis municiones, y quedaron detenidos.
La Policía no descartaba que los ladrones hayan estado acompañados por uno o más cómplices que los esperaban en la zona con un vehículo para cargar el botín, aunque el rastrillaje en los alrededores arrojó resultados negativos.
Por otra parte, las víctimas fueron liberadas ilesas, aunque en un fuerte estado de nerviosismo.
Los detenidos, de entre 22 y 23 años, uno de ellos con antecedentes penales por otros hechos de similares características, quedaron a disposición de los fiscales de Martínez María Paula Hertrig y Gastón Garbus, a cargo de la causa.