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Quisieron cometer el crimen perfecto. No lograron salirse con la suya. La Policía Federal Argentina capturó a los tres involucrados en el asesinato del joven Miguel Ezequiel Gómez, (entre ellos el autor material) ultimado de un disparo en la puerta de su casa en La Boca.
Las detenciones fueron en el barrio porteño de Barracas. Los tres arrestados son Walter Silva, autor material del hecho, Karen Agostena, ex pareja de la víctima e instigadora del crimen, y Johana Karina Cortés, amiga de la mujer y cómplice.
Los procedimientos fueron consecuencia de exhaustivas tareas de investigación criminal promovidas por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Tuvieron lugar en el ámbito de trabajo constituido en el Comando Unificado Federal de Recaptura de Evadidos (CUFRE), a cargo del subsecretario de Políticas de Seguridad e Intervención Territorial, Darío Oroquieta.
El 13 de agosto pasado, alrededor de las 5 de la mañana, en la calle Brandsen al 500, Miguel Gómez salió a la vereda, tras escuchar el timbre de su casa. En ese momento, un hombre efectuó un disparo de arma de fuego que impactó en el pecho del joven, quien caminó unos metros y cayó en la vereda del cuartel de Bomberos de La Boca.
No le habían robado ninguna pertenencia, por lo que los detectives sospecharon de un probable “ajuste de cuentas”.
Luego del asesinato, los policías constataron que Karen Agostena no tenía buena relación con Gómez, ya que tenían disputas debido a temas relacionados con el dinero que el joven debía aportarle como cuota alimentaria para los dos hijos que tenían en común.
Aparentemente, este pleito habría sido el origen del crimen. Agostena lo planeó junto a su amiga y utilizó a un conocido, Walter Silva, como sicario.
Los detectives comprobaron que en complicidad con Agostena, Johana Cortés había creado un perfil femenino falso en Facebook con el que había contactado a la víctima. De esta manera, bajo una supuesta amistad virtual, se enteraba de los movimientos del joven. El 13 de agosto pasado, instantes antes del asesinato, desde ese perfil y en mensajes privados, le preguntaban a Gómez si ya “había salido a trabajar”, como si estuviesen monitoreando sus pasos.
Tras tareas de inteligencia, se detectaron las conversaciones de esa madrugada entre los celulares de Agostena y Silva, ubicado éste último a escasos metros del domicilio de la víctima.
Las detenciones fueron luego de una gran labor de la Policía Federal encabezada por el Comisario Néstor Roncaglia. Los tres sospechosos fueron arrestados en sus hogares: Agostena en la Av. Montes de Oca al 1200, Walter Silva en la Villa Zavaleta y Cortés, que no fue ubicada inmediatamente, fue aprehendida hace unas horas en la calle Isabel La Católica al 1400.
En los domicilios se secuestraron 13 celulares, un módem, dos netbooks y dos tablets.
Foto: Clarín