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Lo buscában desde el femicidio de Diana Colque, una joven de 19 años. El hecho ocurrió a fines de septiembre en la Villa 31, Ciudad de Buenos Aires. La víctima presentaba ocho heridas punzo cortantes, efectuadas por un arma blanca. El principal sospechoso era su pareja, quien desde entonces había abandonado todas sus pertenencias y dejado de frecuentar la zona.
Hoy lo atraparon en la localidad bonaerense de El Jagüel, partido de Esteban Echeverría. Se trata de Oscar Trinidad Báez, un ciudadano paraguayo de 36 años. Fue a través de la División Homicidios de la Policía Federal Argentina, en un operativo supervisado por el Ministerio de Seguridad de la Nación que dirige Patricia Bullrich.
El 6 de octubre, durante el aniversario del Cuerpo de Prevención Barrial de la PFA, la ministra Bullrich, en una emotiva charla, habló con la madre de Diana, quien le pidió, entre lágrimas, que por favor atrape al responsable del asesinato de su hija. Hoy, a horas llevarse a cabo el Paro Nacional de Mujeres–bajo la consigna “Ni Una Menos”–, y después de tan sólo 13 días de su encuentro en la manzana 2 de la Villa 31 bis, la funcionaria cumplió su promesa.
El procedimiento, desarrollado con el apoyo de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, fue consecuencia de una exhaustiva investigación criminal. Desde la fecha del femicidio, el imputado había abandonado el barrio. Ningún vecino de la zona tenía vínculos con él, dato que orientó la pesquisa hacia la búsqueda de posibles familiares.
La información recopilada arrojaba pistas sobre la peligrosidad del imputado por el crimen de Diana. Antecedentes por drogas y delitos contra la propiedad, amenazas coactivas con utilización de armas de fuego y robo simple formaban parte de su prontuario. Había estado detenido hasta que en marzo de este año se efectivizó su libertad.
Báez vivía con la víctima. Varios testimonios dieron cuenta de los hechos de violencia previos al asesinato. Para hallar su paradero, el personal policial realizó un entrecruzamiento con la base de datos de migraciones e información suministrada por la República del Paraguay. De allí surgió un hallazgo clave: una hermana de Báez tenía domicilio en la localidad bonaerense de Quilmes.
Desde entonces se efectuaron escuchas telefónicas de la mujer, que arrojaron la activación de antenas en El Jagüel. A continuación se llevaron a cabo una serie de seguimientos discretos y se comprobó que los fines de semana visitaba una casa de esa ciudad. En esa finca, ubicada en la calle Cornelio Saavedra al 3000, se visualizó a un hombre de características muy similares a las del prófugo.
Finalmente se allanó la vivienda, a instancias del Juzgado de Garantías de Lomas de Zamora. Allí se detuvo a Báez y a un hermano, de nombre César, por poseer un revólver calibre 38. La causa se tramita en el Juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucción N° 27, a cargo del Dr. Alberto Julio Baños, por ante la Secretaría N° 124 de la Dra. María Fernanda Martínez. El acusado será trasladado a una dependencia del Servicio Penitenciario Federal.