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El portero Jorge Mangeri había presentado una denuncia contra los jueces que el año pasado lo condenaron a prisión perpetua por el homicidio de la adolescente Angeles Rawson, cometido en 2013 en el barrio porteño de Palermo.
El Consejo de la Magistratura rechazó una denuncia que el portero Jorge Mangeri presentó contra los jueces que el año pasado lo condenaron a prisión perpetua por el homicidio de la adolescente Angeles Rawson, cometido en 2013 en el barrio porteño de Palermo.
El plenario del cuerpo coincidió con el dictamen de la Comisión de Disciplina y Acusación, que aconsejó desestimar "in límine" (sin trámite) el pedido de sanción contra los integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9, Ana Dieta de Herrero, Fernando Ramírez y Jorge Gettas.
El 15 de julio de 2015, el tribunal condenó a la pena máxima a Mangeri, portero del edificio de la calle Ravignani al 2.300 -donde vivía la víctima- por considerar que el 23 de junio de 2013 la mató luego de intentar violarla.
Los jueces lo hallaron autor de "femicidio en concurso ideal con abuso sexual y homicidio criminis causae", es decir, el que se comete para ocultar otro delito y procurar la impunidad.
Mangeri presentó su denuncia contra los jueces tras calificar de "irregular", "ilegal" y "bochornoso" al juicio que concluyó con la condena a prisión perpetua.
La denuncia sostuvo que no se habían respetado los derechos constitucionales de Mangeri y que durante el proceso hubo una "violación sistemática" de normas legales para dictar una "sentencia pre impuesta".
En su dictamen previo, la comisión de Disciplina y Acusación del Consejo consideró que la denuncia carece de pruebas como para iniciar un proceso de sanción o remoción a los miembros del TOC 9.
"Para dar curso a las denuncias formuladas contra magistrados judiciales, la imputación debe fundarse en hechos graves e inequívocos o, cuanto menos, en la existencia de presunciones serias que autoricen razonablemente a poner en duda la rectitud de la conducta" de los jueces, agregó esa Comisión en su momento.
"El tenor de la cuestión planteada carece de fundamentos que justifiquen la intervención de este Consejo de la Magistratura del Poder Judicial de la Nación", concluyó la Comisión.
La desestimación de la denuncia fue votada por unanimidad durante el plenario celebrado esta mañana.
Durante el juicio oral, el TOC 9 dio por acreditado que el 10 de junio de 2013, a las 9.50 -horario en el que quedó grabada por una cámara de la cuadra-, Angeles (16) regresaba de su clase de gimnasia, llegó al edificio de Ravignani 2360, pero no entró a su departamento de la PB "A" porque se topó en el hall con Mangeri.
La hipótesis es que, con algún engaño, el portero llevó a Angeles a algún sitio -el sótano y o la portería del octavo piso-, y allí inició un ataque sexual que, por la resistencia de la víctima, terminó en el homicidio.
Una junta médica determinó que Angeles murió estrangulada y sofocada en no más de cinco minutos y que su asesino le fracturó cinco costillas, la clavícula derecha y una vértebra.
Si bien la chica no llegó a ser violada, la víctima tenía en una de sus rodillas, en la ingle y en la cara interna de los muslos, lesiones paragenitales que probaron que Angeles sufrió al menos un abuso sexual simple.
El tribunal avaló la prueba clave de la causa que es el cotejo de ADN que determinó que debajo de la uña del dedo índice de la mano derecha de Angeles se halló el perfil genético de Mangeri.
Esta evidencia genética prueba que la joven llegó a rasguñar en un intento de defensa al portero que, al ser detenido, tenía 34 lesiones de las cuales más de 20 eran arañazos.
Siempre según lo reconstruido en el debate, Mangeri ató y acondicionó el cadáver de angeles dentro de bolsas de residuos para luego desecharlo a la basura, razón por la que al día siguiente fue hallado en la planta de reciclaje de la Ceamse de la localidad bonaerense de José León Suárez.
Con la condena, los jueces no creyeron, tal como dijo las dos veces que declaró en el debate, que Mangeri haya sido "apretado" en tres oportunidades por policías para que confesara el crimen.